jueves, 26 de julio de 2012

INVIRTIENDO EL VERANO

Hace ya casi tres meses que me asignaron trabajar en turno de noches hasta nueva orden. Con esto, mi vida se reduce a trabajar de 24 horas a 8.30 de la mañana y dormir desde las 9 de la mañana hasta las 22 de la noche con el paréntesis de algo más de una hora para comer y poder ver un poco como va el mundo y el país (tanto en la tele como por internet). Y algunos días hasta me despierto un poco antes y doy una vueltecilla por ahí para que me de el aire de la calle aunque sea un ratillo.
La verdad que acostumbrado a pasar los veranos un poco a mi ritmo (sí que estudiaba bastante normalmente porque para septiembre solía llevar una buena retaila) esto se me hace un poco duro. No poder disfrutar de los amigos, del pueblo, de un litro fresquito mientras se tiene una buena tertulia, de hacer deporte,... se hace duro. Son tantas esas cosas que eran rutina veraniega las que ahora hecho de menos y a las que no les daba mucha importancia cuando podía hacerlas con regularidad y cuando quisiera.
Pero dicen que todo sacrificio tiene su recompensa, así que me sacrificaré con todo el gusto del mundo. Es cierto que los días van pasando y voy viendo que perderé el verano sin poder disfrutarlo, ni siquiera voy a tener vacaciones puesto que cuando llegué a la empresa ya estaban asignadas las vacaciones de verano y no hay opción de que a mí me las pudieran dar hasta finales de septiembre, como muy pronto. Aunque también he de decir que llega el fin de semana y gozo de la libertad de poder hacer cuanto quiera, y con dineros en los bolsillos que es lo que siempre me faltó. Posiblemente este fin de semana haga una escapadita a la playa, pero aún tengo que decidirme.
Aún así la verdad es que estoy contento.  Es cierto que es un verano diferente, pero necesario, y sunpongo que a partir de ahora me toca entrar en otras rutinas veraniegas diferentes a las que he tenido siempre y entrar más en la rutina veraniega del mundo laboral.
A disfrutad lo que queda de verano.

sábado, 14 de julio de 2012

Hace algún tiempo que quiero dedicar una entrada a un buen amigo. Así que hoy que tengo un ratito para mí después de no sé cuanto tiempo, aprovecho y lo hago.
Tenemos la misma edad y nos conocimos en el colegio. Íbamos a clases diferentes pero el colegio no era muy grande y los que rondábamos más o menos el mismo rango de edad nos conocíamos todos. A parte estábamos hartos de enfrentarnos en los partidillos de fútbol que jugamos en el recreo.
Fue ya en 1º de ESO donde hicieron estructuración de los grupos y resultó que coincidimos en la misma clase. Y fue aquí donde realmente comenzó la buena amistad que tenemos hoy día.
Seguimos juntos en clase durante unos 3 o 4 años, hasta que los resultados académicos dictaron sentencia y él tuvo que repetir un curso. Salíamos en pandilla, compartíamos aficiones y paraliticábamos deporte juntos siempre que podíamos (además de con otros tantos amiguetes).
Recuerdo una tarde de verano que me dijeron que mientras él estaba en el trabajo había tenido un accidente y estaba en el hospital en situación bastante grave, con tan solo 17 años que teníamos por entonces (si no recuerdo mal). Fueron unos días duros para mí, pensar en perder a un amigo con esa edad es difícil. Pero si fueron duros para mí imaginad como pudieron ser para él, para su familia y para su novia. Por suerte, al final fue capaz de salir adelante y tras un año y algo de constante operaciones y cama de hospital, consiguieron entre los médicos y su fuerza de voluntad "normalizar" su situación y su vida.
Es uno de esos amigos con los que a lo mejor hablo con él un día 20 veces, o a lo mejor no hablo con él en un mes, pero siempre sabemos que el uno está para lo que el otro necesite, para los buenos y malos ratos y así compartir nuestras penas y nuestras alegrías. Es una persona fundamental en mi vida (como tantas otras) y de las que espero tener a mi lado por siempre.
Y claro, no puedo dejar de hablar de su familia. En su casa siempre hay disponible una sonrisa para mí, un plato de comida, una cerveza... Siempre que veo a sus padres o su hermano se interesan por mi vida, por la familia, por los estudios. Gente que se nota que me aprecia y por supuesto que yo a ellos también.
Y su novia, merecería mención especial. Cuando tuvo el accidente mi amigo estuvo con él, seguro que pasando una de las peores rachas de su vida y con solo 16 años decidió que su camino iba ligado al de mi amigo. Aún no resultando fácil estuvo junto a él en todo momento, nada más que por eso (a parte de que evidentemente también hemos compartido ya muchos ratos) se merece mi mayores respetos. Es una buena mujer y realmente estoy deseando que llegue el día en que se casen (espero que pronto) y en cuya boda dicen que tendré que plantar una firma como testigo, lo que para mí será un orgullo total.
Podría extenderme mucho más y contar bastante sobre su forma de ser o vivencias entre ambos. Pero creo que la esencia de lo que quería comunicar está más o menos clara.
Hasta pronto (o eso espero), si el trabajo me lo permite.

martes, 19 de junio de 2012

PIRAMIDE

Hay algo a lo que le llevo dando vueltas un tiempo en la cabeza. Debido a la situación en la que se encuentra el país y gran parte de Europa, y tras ver que los políticos y altos cargos parece que no tienen crisis, me viene a la mente alguna que otra cuestión.
En España dicen que hay un político por cada mil habitantes (eso escuché o leí no hace tanto). Me parece excesivo y para mí queda claro que hay exceso de políticos con lo que van a hacer en el congreso de Madrid, que van a reducir sus congresistas a casi la mitad. Si se puede hacer esa reducción queda claro que hay un exceso de políticos, digo yo.
Bueno, a lo que realmente iba.
 Pues bien, si a mí me dicen que esos mil habitantes por político no son capaces de levantarse de sus sillas, salir a la calle e ir y hacer que el político tenga que dejar el puesto no me lo creo. Si me dicen que los políticos tienen medios para parar una revolución de todo un pueblo, no me lo creo. Si me dicen eso de que la gente se eche a la calle no sirve de nada, no  me lo creo. Y resulta que todos los días estoy escuchando eso en la opinión popular, en la voz de la calle y del pueblo obrero; y no puedo, no quiero resignarme.
Estoy harto de explicar esto a mis amigos, el sistema es una pirámide. Pongamos por caso España, donde Rajoy estaría hoy día en el vértice más alto de la pirámide. Después iríamos descendiendo en peldaños hasta llegar a la base, que no es ni más ni menos que el pueblo obrero, la gente de la calle que día a día está pasando penurias para poder seguir adelante. Pues con la pirámide pasa una cosa, que si la base se cae, la pirámide no se mantiene.
¿Que digo con esto? Pues que si esa base de la pirámide, ese pueblo llano y obrero se echara a la calle todo junto, en unidad, sin mirar colores ni ideologías sino simplemente para echar abajo el sistema político corrupto que tenemos en este país y gran parte del mundo (donde los políticos están ahí por enchufe, sin formación en muchos de los casos, y encima robando dinero público y metiendo en las administraciones públicas a amigos y familiares) si el pueblo llano quisiera cambiar esto estoy seguro que podría hacerlo.
Solo falta querer, y un poco de valentía para hacerlo. Yo por mí estoy dispuesto.

domingo, 10 de junio de 2012

EL BARRENDERO

 Lo que hace este hombre ha dado ya la vuelta por toda España. Pero me parece tan bonito poder hacer reír a los niños, distraerlos un poco de la rutina de la escuela y hacerlo de una forma tan noble que se merece que le haga un comentario en este rinconcillo mío.
Es impresionante ver a todos los niños esperando que el barrendero empiece su show. Y es impresionante ver como todos los niños le contestas que están bien y cantan con él la canción de Bob Esponja. ES IMPRESIONANTE VER QUE EXISTE GENTE COMO EL BARRENDERO DE BOB ESPONJA. Si hubiera muchos como él, el mundo sería diferente.

jueves, 24 de mayo de 2012

ACERCA DEL TRABAJO

Ya llevo aproximadamente un mes y medio de trabajo, así que contaré un poco las impresiones que hasta ahora tengo.
Como ya dije no es el trabajo de mi vida. Después de una vida dedicada (a veces más y a veces menos) a los estudios creo que es lógico pensar que un matadero de pollos no es el trabajo que quiero.
Los horarios no están mal. Son ocho horas y media seguidas metido en el matadero, con media hora para comer algo a mitad de la jornada y un descanso de 5 minutos cada 2 horas. Bien, se puede hacer algo largo pero al menos no es un turno de horario partido, que eso a mi me gusta menos.
En lo relativo al trabajo que realizo propiamente dicho, tiene sus cosillas. Es un trabajo bastante físico, algo que me cansa pero que realmente no me importa mucho ya que me gusta moverne y no soporto mucho estar a pie parado. También es verdad que hay alguna sección en la que sí que estás más bien a pie parado, pero como vamos rotando no viene nada mal para darle un descanso al cuerpo en un momento determinado.
Y para terminar hablaré un poco de los compañeros. Es una plantilla grande así que hay un poco de todo. Están los que son trabajadores natos, los que no hacen ni el huevo, los que echan una mano al compañero siempre que pueden, los que así estés metido en un lío de narices no te ayudan ni queriendo, los que siempre cuando charlas te sacan una sonrisa, ... Hay buen ambiente en general (de momento, ahora me cambian de turno y según me comentan en el otro turno la gente es más capulla, ya veremos) y aunque muchos de allí dirían que no solo por la tirria que le tienen al matadero (llevar cerca de un cuarto de siglo trabajando allí tiene que ser para odiarlo, la verdad) aquello es una pequeña familia. No olvidemos que son muchas las horas que se pasan allí al cabo del día, con turno de noches incluido (de 24 horas a 8.30) y que si no hablas y no hay un ambiente fluido se puede hacer eterno.
Con esto y un bizcocho... :-)
Saludos.
PD: ando escaso de temas. Así que no sé, si por un casual alguien tiene interés en que escriba sobre algo concreto que me lo diga y yo lo intento.

martes, 15 de mayo de 2012

Ya que apenas tengo tiempo para poder escribir (y bueno, también ando algo espeso de temas), dejo un vídeo que hoy he visto y me ha parecido interesante.

Por lo menos algo dejo para que sepáis que aún sigo por aquí.
Saludos.

domingo, 22 de abril de 2012

PERSONAS QUE MARCAN (II)

Iba siendo hora de seguir con esta serie de post que hace ya mucho tiempo comencé. Hoy le va a tocar el turno a mis profesores y maestros, o mejor dicho, a aquellos profesores que me marcaron por su buena labor y su buen hacer en la enseñanza. Aunque recuerdo a todos (o casi todos) los profesores y maestros que he tenido a lo largo de mi vida con cierto cariño, hay algunos que me marcaron mucho más. Empecemos cronológicamente.
En este caso se trata de una mujer, la Señorita Josefina. Fue maestra mía de inglés en el colegio hace ya mucho tiempo, demasiado, y a día de hoy no puedo tener más que palabras de agradecimiento hacia ella. Fue tutora de uno de mis hermanos y a raíz de ello comenzó una relación con mi familia que sobrepasaba lo profesional. Decir que se portó bien con mi familia durante nuestra estancia en la escuela sería quedarme corto, y además era (ya se jubiló) una gran profesora. Con ella aprendí inglés y aprendí a ser mejor persona.
Hoy día por diferentes motivos mi madre sigue teniendo con la señorita Josefina cierta relación. Bueno, mi madre no, todos nosotros (mis hermanos, mis padres y yo, incluso la mujer de mi hermano) tenemos una gran relación con ella. Aún se ríe cuando al verla en cualquier sitio mis hermanos y yo la saludamos con dos besos y le decimos "Seño". Sin duda es una gran persona que como he dicho nos enseñó mucho, una maestra de la que nadie puede hablar mal, que se implicaba en la enseñanza como pocos lo hacen y que repartía cariño a sus alumnos.
El siguiente es un maestro que fue tutor mío en 5º y 6º de primaria. José Ramón es su nombre, pero todos los conocemos por Pepo. Llegó para sustituir a otro gran maestro que tuve y fue liberado por ser concejal, y la verdad que lo que en principio parecía un desastre absoluto (perder al concejal era para mi clase y para mí un problema grande porque era buen maestro) resultó que se tornó en todo lo contrario, llegó Pepo que sin duda alguna es el maestro que más me ha marcado en toda mi vida.
Pepo es un gran profesional de la enseñanza, único como maestro, y lo que para mí fue casi más importante, único como persona. Fueron dos años de gran aprendizaje, viendo a una persona que daba todo por su trabajo, por sus alumnos y por sus compañeros de claustro. En poco tiempo se le quería en el colegio tanto como al más veterano de los maestros que por allí había.
Hacía que estar en clase fuera divertido, interactuábamos mucho y realmente creo que todos mis compañeros y yo aprendimos bastante. Charlando hace poco con antiguos compañeros de la escuela coincidíamos casi todos en que Pepo era el mejor maestro que tuvimos en nuestras diferentes trayectorias como alumnos. Y mira que le dábamos la lata al pobre, que mi clase tenía tela y la liábamos con bastante facilidad, pero capeaba el temporal como nadie.
Hoy día es de esos maestros que cuando los veo por la calle siempre me toca pararme y hablar con él. Siempre se interesa por mí y por mi familia. Mi padre que lo conoció ya que fue mi tutor también lo recuerda con cariño y alaba siempre que hablamos de él el gran trabajo que hizo conmigo en la enseñanza y en lo personal.
La señorita Josefina y Pepo son de esos maestros que enseñaban, que se implicaban mucho en su trabajo con y para el alumnado, y que además de enseñar ciencias sociales o matemáticas educaban personas y enseñaban para la vida. Para mí son las dos personas que tienen la culpa de que decidiera dedicar mi vida profesional a la enseñanza y a la juventud (aunque hoy en día empiezo a perder la esperanza de poder hacerlo), teniéndolos como claros modelos de un trabajo bien hecho y de cómo hay que ser como profesionales y personas.