martes, 2 de agosto de 2011

Cuentos para pensar

 Ayer empece a leer a Jorge Bucay por el simple hecho de que mi madre dejara en la estantería de mi cuarto un libro suyo llamado "Cuentos Para Pensar". La verdad que casi sin darme cuenta me leí gran parte del libro en el que tan solo la introducción ya dice mucho. Aquí os dejo unos pequeños fragmentos:

«lo que es, es.»
«La realidad no es como a mí me convendría que fuera.
No es como debería ser.
No es como me dijeron que iba a ser.
No es como fue.
No es como será mañana.
La realidad de mi afuera es como es.»
«yo soy quien soy.
otra vez:
Yo no soy quien quisiera ser.
No soy el que debería ser.
No soy el qeu mi mamá quería que fuese.
Ni siquiera soy el que fui.
Yo soy quien soy.»
«Tú... eres quien eres.
Es decir:
Tú no eres quien yo necesito que seas.
Tú no eres el qeu fuiste.
Tú no eres como a mí me conviene.
Tú no eres como yo quiero.
Tú eres como eres.»
CUENTOS PARA PENSAR, Jorge Bucay.

domingo, 17 de julio de 2011

UNA REFLEXIÓN


Como explicar que parte de mi actitud es solo y exclusivamente para tratar de aliviarle el dolor que produjo esta ruptura. Como explicar que realmente pienso más en ayudar a la persona con la que compartí mi vida que en salir yo de este pozo sin fondo en el que me encuentro sumergido. Nadie imagina lo que he podido lamentar junto a mi almohada que todo acabara, que aunque pensé que pasaría mi vida con ella llegó un momento en el que me di cuenta de que no podía ser así, ninguno de los dos podríamos ser plenamente felices estando juntos. No tengo que decir que intento hacerle esto lo más llevadero posible, que intento abrirle los ojos, hacerle darse cuenta que estar juntos no era lo más conveniente. No tengo que decir que la quiero, que aunque nuestros caminos se separaran dejó dentro de mí un recuerdo que es imborrable. Y por supuesto sobra decir que lo intenté con todas mis fuerzas aunque al final no resultara.
Espero poder ayudarla a que me olvide, aunque para ello tenga que odiarme de por vida. Y si ese es el camino para que ella pueda ser feliz, asumiré esa carga con la mayor de las alegrías. No trato que me entienda, tan solo quiero verla sonreír y disfrutar de la vida.

lunes, 11 de julio de 2011

INIESTA DE MI VIDA

Hoy hace un año que España se proclamaba campeona del mundo. El mayor título del fútbol a nivel de selecciones, y si el fútbol es el deporte rey, podemos decir que es el evento deportivo más importante del mundo con excepción de los juegos olímpicos (que eso sí que es verdad que es otro mundo).

Hace un año el país se echó a la calle para celebrar el título. La gente podía sacar banderas de España y sentirse orgulloso de llevarlas sin miedo a que cualquier otra persona lo tachara de ninguna rama política; nos sentíamos orgullosos de nuestros colores y de nuestro país. Ahora si llevas una pulsera con los colores de la bandera parece que estás dando signos de tu orientación política, no puede ser por el simple hecho de sentirse español y querer a tú país.
El país está y estaba por entonces en una crisis bastante grande. Pero eso no evitó que por un día, por unas horas, muchos olvidáramos todos nuestros problemas y un equipo que representa al país consiguiera hacernos felices, que disfrutáramos con ellos de su triunfo, y por una vez lograr poner de acuerdo a casi todo un país para salir a la calle a manifestarse (esta vez de alegría). Gente de todas las orientaciones políticas, ricos, pobres, negros, blancos,...
Todos o la mayoría estuvimos juntos por un mismo sentimiento, el de ser españoles y sentirnos campeones del mundo. Y eso pese a quien le pese lo ha conseguido el deporte. No entiendo como un evento que hizo a un país olvidar sus penas durante un corto periodo de tiempo puede ser cuestionado, al igual que lo fue la alegría de los millones de españoles que hace un año nos tiramos a las calles de toda España a celebrar este gran logro del deporte español. De verdad, no entiendo que la gente critique que durante una noche estuviéramos de acuerdo en algo la gran mayoría del país y levantáramos las banderas lo más alto que podíamos por estar orgullosos de ser españoles.
Hoy hace un año vi a un país unido gritando orgulloso "yo soy español, español, español". Y todo gracias al deporte. Creo que como no volvamos a ganar otro mundial u otra eurocopa de fútbol no volveremos a ver así a todo un país, y no podremos pasear nuestras banderas por el simple hecho de ser españoles sin que nadie piense que tienes cierta orientación política. Así que intentaré no olvidar la fecha del 11 de Julio de 2010 en toda mi vida para poder recordar como la gran mayoría de españoles fuimos capaces de olvidarnos de nuestros problemas y disfrutar juntos del gran triunfo del fútbol español con nuestros amigos y enemigos. Un bonito día, aunque muchos no sean capaces de entenderlo por diferentes motivos.

miércoles, 29 de junio de 2011

ANCIANOS

Vivimos en una sociedad globalizada donde cualquier persona con un mínimo de conocimientos de informática puede acceder a la mayor fuente de información y de desinformación mundial, que no es ni más ni menos que internet. Pero amigos, la mayor fuente de sabiduría que hay en nuestra sociedad son los ancianos.
Todos conocemos aquel dicho del refranero español que dice "Más sabe el diablo por viejo que por diablo". Y eso que hoy en día se sigue viendo a mucha gente anciana analfabeta en el sentido estricto de la palabra (vamos, que no saben leer y escribir), pero sin duda tremendamente sabios.
Y cosas de la vida que gente con tanta sabiduría y que tendría que estar ayudando dentro de sus posibilidades a la sociedad, nosotros los desterramos a esas tumbas en vida que son muchas de las residencias de la tercera edad. Ni siquiera sus hijos, esos que les deben la vida, son capaces de ir a visitarlos e interesarse por su bienestar (no todos, está claro que hay gente que sí se preocupa de los ancianos). Que yo no digo que las residencias estén mal y es comprensible que haya familias que no tengan más remedio que mandar a sus ancianos a las residencias por motivos varios, pero por favor, no para dejarlos allí y olvidarnos de ellos. Las residencias pueden ser un gran sitio para pasar la última etapa de la vida ya que puede haber muy buenas atenciones e interacciones varias entre los ancianos que seguro serán interesantes para ellos. Pero no hay que olvidar que nada sustituye al amor de la familia, de esos que son de tu sangre y por los que esos ancianos han dado gran parte de sus vidas para que tengamos un futuro mejor.
Y en esta sociedad tan globalizada los jóvenes y niños parece que no somos conscientes del respeto que se merecen los ancianos, posiblemente un hecho que se da debido a la educación que recibimos. Envidio a la cultura gitana en este sentido porque desde pequeños le inculcan el respeto, la decencia y el honor por sus ancianos (por ejemplo, el patriarca suele ser un anciano). Una persona con tantos años recorridos de vida siempre te puede brindar unas palabras para recordar durante el resto de las nuestras.
Para mí es fundamental que se inculquen valores como el respeto a los ancianos. Hablando ya desde mi propia experiencia podría decir que siempre traté de aprender lo máximo posible de los ancianos que tuve más cercanos y que fueron mis abuelos. Es cierto que de chico no entendía mucho esas cosillas que ellos me contaban, pero es muy curioso ver como se te quedan grabadas en una estantería olvidada de la memoria y a la vez que vas creciendo sin quererlo tu cerebro visita esa biblioteca que llevamos dentro y vas comprendiendo muchas cosas que intentaron explicarte a su forma y desde su sabiduría. Desde luego si tuviera la oportunidad de poder hablar de nuevo con ellos, sobre todo con mi abuelo Manuel, la cosa sería diferente.
Recuerdo como contaba esas historias de la guerra civil cuando yo sólo tenía seis o siete años, y te imaginabas algo así como una película entre indios y vaqueros sin saber la importancia que tuvo para España, lo duro que tuvo que ser para los que allí tuvieron que apretar el gatillo por obligación contra hermanos (si no de sangre sí de corazón), o la crudeza de la falta de comida de los años del hambre, o los duros inviernos de recogida de aceituna con la única ayuda de los borricos.
Concluyendo: yo que tengo 26 años creo que ahora comienzo a darme cuenta de lo que es la vida, un camino en el que todos los días se aprende algo y de que no todo es de color de rosa. Imaginemos por lo tanto un anciano, 80 años (casi cuatro veces mi edad), habiendo vivido por ejemplo en dictadura, postguerra y transición a la democracia, ¿no se merecen el mayor de los respetos por parte de TODOS nosotros?. Es tan simple como que son un bien necesario, muy necesario, en este mundo de locos en el que hoy vivimos.

domingo, 26 de junio de 2011

¡¡¡¡SOY TITO!!!!!

Ya llegaron Alejandro y Manuel. Son dos niños muy chiquitinos, uno con poco más de dos kilos y el otro con poco más de dos kilos y medio, pero son una maravilla.
El día 24 por la mañana mi madre me llamó para avisarme que mi cuñada estaba de parto. No tardé mucho en coger el coche para desplazarme hasta mi pueblo y poder vivir en primera persona un acontecimiento tan importante para nuestra familia. Como he dicho alguna vez, son los primeros nietos tanto de mis padres como de los padres de mi cuñada, así que imiginaos los nervios y la alegría que se había en el ambiente en la puerta de paritorios mientras esperábamos que todo fuera bien y pudiéramos ver sus caritas.
Una vez que el parto había acabado y todo había salido bien mi hermano salió a la puerta de paritorios con una foto en el móvil de sus dos pequeños con una madre orgullosa de tenerlos entre sus brazos.
Ahora, el momento más grande de todos fue cuando mi hermano los sacó por la puerta de paritorios junto con una enfermera amiga de la familia para presentarnos a los que estábamos presentes a esos dos pequeñajos a los que antes siquiera de verlos todos queríamos con locura.
Ahora toca disfrutar de ellos y ayudar a los papis para que su trabajo de cuidados y educación sea más fácil y llevadero. Desde luego manos para tal tarea no van a faltar.
Por cierto, como ya he dicho vinieron el día de San Juan. Gran regalo para mi hermano en el día de su santo, tan hermoso que estoy seguro que lo recordará para toda su vida. Yo desde luego lo haré. FELICIDADES hermano por partida triple (dos niños y un santo), y a tí también cuñá (has sido una campeona).
Un beso pequeños de vuestro tito que ya a día de hoy os quiere con locura.

Aquí va una letrilla (como no de carnaval) que viene bastante bien para la ocasión aunque esté contada desde las palabras de un padre.

jueves, 23 de junio de 2011

ACABANDO LA ESPERA

Me quedan días, quizás horas, para que llegue uno de los momentos que más ansío desde que me enteré de que mi cuñá estaba embarazada. Que alegría me dio cuando mi madre me llamó por teléfono y a grito pelado me dijo: -¡Vamos a ser abuelos!
En el tiempo que llevamos de embarazo la ilusión ha ido creciendo de forma proporcional al crecimiento de la barriga de mi cuñá. Y sí, he dicho llevamos porque todos los que rodeamos a mi hermano y mi cuñá hemos estado embarazados, aunque la barriga y todo lo difícil que conlleva un embarazo lo ha sufrido mi cuñá, está claro. La pobre se está portando, estar embarazada de mellizos y con estos calores no tiene que ser para nada llevadero, pero su ilusión por ser mami puede con todo. Manuel y Alejandro (son los nombres elegidos para los mellizos) no paran de moverse y dar patadas mientras todos tocan la panza de mi cuñá para tener contacto con los nenillos que desde dentro ya están relacionandose con nosotros.
Bueno, en realidad conmigo no. Muchas son las veces que mi madre, mi cuñá o mi hermano me han dicho que toque la barriga para notar las pataditas. Con gran dificultad me he negado porque no me faltan las ganas. Pero no sé cuando ni por qué, tomé la decisión de que la primera panza que toque para sentir unas pataditas o pequeños movimientos sea la de la mujer que lleve dentro un hijo de mi sangre. No por nada, simplemente quiero sentir por primera vez esa sensación con un hijo mío y junto a la persona con la que haya decidido pasar el resto de mi vida. A lo mejor es una tontería, pero creo que tiene que ser bonito que la primera vez sea así. Después tocaré todas las barriguitas que haga falta, pero hasta ese día decidí que no tocaré ninguna.
Manuel y Alejandro vendrán al mundo pronto, quizás a final de mes con el cambio de luna, o quizás mañana para regalar a mi hermano el día de su Santo (San Juan) la mejor de las sorpresas. El caso es que entre apuntes y calores estoy ansioso por poder verles las caritas. Y aunque mi hermano no lee esto, tengo que hacer una mención especial y darle las gracias por el nombre que él escogió para uno de sus niños, para Manuel. Él dice que le gusta ese nombre (que puede ser verdad, no digo que no) pero en casa sabemos que el nombre conlleva algo más puesto que así se llamaba mi abuelo, padre de mi madre y que vivió en casa con nosotros casi desde que nacimos hasta que murió, siendo para nosotros como un padre (algún día escribiré algo sobre él).

Va por mi hermano y mi cuñá, que son unos campeones.

miércoles, 15 de junio de 2011

LETRILLA

 Hoy voy a dejar una letrilla que creo que no tiene desperdicio y está escrita por un muy buen amigo. Será el primero de una serie de post en los que iré poniendo letras que me gusten por algún motivo. Esta primera en concreto tratará de una gran maestra de la que bastante gente hemos podido aprender mucho. Bueno, ahí lo dejo:

Tanto o más que aquellos libros
Que las mil horas de clase
Aprendí de otra maestra ilustre decana
Llamada la calle.
Por pupitre cualquier banco.
Aulas magnas fueron bares.
Cualquier parque, cualquier plaza
se erigían facultades.
Derecho, disfrute el derecho
a sentirme libre y joven a la vez.
Y supe que esa ciencia que se llama economía
es hacer mil piruetas pa´ llegar a fin de mes.
La historia yo la fui conociendo
en barrios añejos en donde la historia,
Te la imparten los viejos en viejas tabernas
a golpes de memoria, memoria.
La madrugada me instruyó en astronomía.
Copas de más forjaron mi filosofía.
Incluso osé a conocer
la geografía de la mujer
y de su boca la mejor clase de lengua.
Tuve tantos compañeros
que ya nunca olvidare.
¡Todo me lo dio la calle!
La Universidad donde me licencié.
JPM.