Nunca en mi vida me he dejado intimidar por la presión. Más bien lo contrario, siempre he sacado lo mejor de mí en los momentos más difíciles. Pero de un tiempo atrás y sin saber por qué la cosa cambió.
Volvemos a estar en época de exámenes. Yo vuelvo a estudiar esperando sacar las poquitas asignaturas que me quedan, y le hago un guiño a la suerte a ver si viene a visitarme.
Pero a un día de mi primer examen no puedo decir más que la presión me puede. No tengo ganas ni de ir al examen puesto que para mí supone mucho más de lo que a priori puede parecer.Y verdaderamente es un poco triste ver que en las situaciones donde siempre me he hecho fuerte y he sacado lo mejor de mí ahora no soy capaz ni de dar un paso firme hacia delante.
Llevo ya un tiempo de exceso en la carrera y la verdad es que me lo gané por méritos propios. Y ahora por esos mismos méritos propios estoy intentando que esto acabe, que pueda colgar en la pared de mi casa un título con el que sueño a diario y que parece que me es imposible alcanzar. Sé que ahora mismo la diferencia entre tener un título y no tenerlo no es muy notable, pero necesito ser licenciado y cerrar con esta etapa de mi vida que ya se ha alargado bastante más de la cuenta.
A estudiar y esperar y que sea lo que Dios quiera.
domingo, 12 de junio de 2011
martes, 7 de junio de 2011
INSTITUTO
Era septiembre del 98 cuando fui a clase por primera vez al instituto, creyéndome muy mayor porque abandonaba el colegio (hay que ver que infeliz). Allí esperaban nuevas aventuras, nuevos compañeros, nuevos profesores, etc. Aunque también me acompañaban muchos de mis mejores amigos del colegio, lo cual facilitó bastante la adaptación al nuevo centro tanto para mí como para ellos.
Entre los nuevos compañeros de clase, había una chica que aunque ya la conocía no me caía muy bien. Pero con el tiempo llegó a ser mi pareja durante mucho tiempo. Son las cosas de la vida, que muchas veces crees conocer a alguien y realmente no tienes ni idea de como es, y yo con ella estaba equivocado porque es una chica estupenda.
Fueron pasando los años en este centro y mi vida poco a poco cambió. Mis amigos y compañeros de clase de toda la vida (los del colegio) empezaban a repetir y a abandonar los estudios. Yo comenzaba a pensar que estudiar un par de horas para un examen me valía, que no había por qué dedicar un tiempo todos los días. Pobre de mí que aunque saqué mis estudios sin repetir y con una media aceptable, si me hubiera esforzado solo un poquito más quizás ahora podría complementar mi licenciatura con la diplomatura (hoy en día ya es grado) de fisioterapeuta. Pero a esas edades el futuro importa poquito y además pensamos que con estudiar una carrera está todo solucionado; UN MOJÓN (con perdón). Una profesora me dijo en 1º de Bachiller cuando me entregó la nota del primer examen: un chico con tu capacidad no puede sacar esta mierda de nota (era un 6.3), no seas tonto y aplícate que lo bueno llegará si lo haces. No imagináis lo que me acuerdo de sus palabras y el cariño que hoy día y sólo por ese momento le puedo guardar a las profesora. Que por cierto, al año siguiente y sin ser profesora mía me vio por los pasillos del instituto tras una evaluación y me paró para volver a decirme lo mismo, que estaba mucho más capacitado de lo que mis notas decían.
Como iban desapareciendo de mi convivencia diaria los amigos de toda la vida comencé a relacionarme más a fondo con otros compañeros de clase ya en el 2º ciclo de la ESO. Para bachillerato tenía grandes amigos en esta gente (y hoy día sigo manteniendo también amistad con la mayoría de ellos) y la verdad que en clase disfrutábamos de lo lindo. No dábamos la tabarra a los profes ya que más o menos teníamos educación, pero reír nos reíamos como nadie. Podría contar alguna anécdota graciosa, pero no me quiero extender.
En cuanto al profesorado había de todo. Aunque hoy por hoy no guardo rencor a ninguno de ellos tengo que decir que tuve algún que otro choque frontal. Sí que es cierto que yo era un chico respetado en el instituto tanto por compañeros como por los profesores, pero tengo un gran defecto y es que no me callo nunca, lo cual me llevaba muchas veces a dichos enfrentamientos.
Recuerdo con alegría y ya desde la lejanía el viaje fin de estudios del instituto. 16 alumnos y 2 profesores para Canarias, Puerto de la Cruz. Una semana bastante intensa y que se disfrutó a tope (por cierto, hoy que está el tema al día diré que Real Madrid y Barsa jugaron esa misma semana las semifinales de la Champions, al igual que este año). Un viaje lleno de "grandes sensaciones" y rodeado de buena gente.
Y llegó el día de marchar. La alegría por haber superado el objetivo siempre está ahí, pero viene acompañada de la tristeza de dejar un sitio al que se le toma cariño y que formó parte de tu vida diaria durante 5 años. Un sencillo acto de graduación fue la despedida que nos brindaron en el instituto.
Y mientras escribía esta entrada me ha dado cuenta que me encantaría volver como profesor y devolverle a ese centro un poquito de lo que a mí me dio.
miércoles, 18 de mayo de 2011
SER O NO SER
Hace un tiempo me puse a reflexionar sobre mi persona, mi futuro, lo que estoy haciendo con mi vida y lo que quiero y siempre quise hacer con ella. Tras mucho darle vueltas a la cabeza llegué a la conclusión de que estoy muy lejos de ser la persona que siempre quise ser. He tirado mucho de mis principios a la basura sin siquiera haberme dado cuenta de que lo hacía, he dejado escapar grandes oportunidades sin saber aún el motivo que me llevó a hacerlo y no dejo de defraudar a la gente que me quiere y me ha dado siempre su confianza. Lo más duro de todo esto es que siempre pagan por mis errores las personas que más quiero, así que va siendo hora de empezar a compensar.Es duro darse cuenta que uno mismo se ha convertido en la persona que nunca quiso ser (en el fondo no quieres darte cuenta). Ahora sólo toca una cosa: acordarse de todo lo que realmente soy y todo lo que me importa y dar un giro de 180º a esta situación en la que me encuentro y a la que llegué sin darme ni cuenta. Seguro que esa gente que me quiere estará ahí para ayudarme; es más, siempre han estado.
domingo, 1 de mayo de 2011
MI PASO POR EL COLEGIO
A mis 26 años recuerdo como si fuera ayer el día en que comencé a ir al colegio. Tengo grabada la imagen de mi madre bajandome de la mano a la puerta del parbulario donde la que sería mi profesora durante los dos primeros años de escuela preguntaba al escuchar la sirena: ¿Quienes son mis niños?Recuerdo como ese día conocí a mucha gente que durante gran tiempo de mi niñez fueron grandes amigos, incluso uno de ellos sigue siendo hoy amigo (aunque en los últimos años la relación está un poco más fría).
Fueron pasando los años y sin quererlo ni saber por qué le iba tomando un cariño especial a ese colegio. Sí que es verdad que quizás se dieran las circunstancias idóneas para que así fuera: estaba rodeado de buenos amigos, el colegio tenía grandes instalaciones en un buen entorno natural y el profesorado era simplemente excelente. Tengo un gran recuerdo de todos y cada uno de los maestros que allí me dieron clase, salvo de uno que era un capullo absoluto.
Uno de estos maestros fue (o mejor dicho es) una de las personas que mayor influencia ha ejercido en mi vida. Si un día decidí que quería dedicarme a la docencia en parte fue después de ver su forma tan particular de dar clase y enseñar a sus alumnos. A parte de repartir sabiduría, también es una de las personas más buenas que he conocido. Y también otra maestra que hoy por hoy y a partir de ser tutora de mi hermano, es una gran amiga de la familia.
Recuerdo con cierto sabor agridulce el día que me fui del colegio. Era motivo de orgullo porque eso quería decir que seguía adelante en mis estudios, pero a la vez dejaba atrás lo que había sido como mi casa durante nueve años que jamás podré olvidar. Además era triste pensar que encima muchos de los que eran tus amigos irían a un instituto diferente al tuyo y nos vivirías el día a día con ellos con la misma intensidad.
También hay que decir que uno de mis mejores amigos lo conocí en el colegio y compartimos un curso en la misma clase. Y después seguimos juntos en el instituto, con otros tantos que también son amigos de los que siempre gusta encontrarte.
Bendito colegio, vaya, en el que eché mis raíces, aprendí a ser persona, conocí a buenos amigos y grandes profesores y personas, y en el que me dieron una educación de la que mis padres siempre han estado orgullosos (por lo tanto yo también).
domingo, 24 de abril de 2011
SEMANA SANTA Y COFRADÍAS
Son cada vez más los jóvenes que no son creyentes y que no entienden por qué muchos de nosotros pertenecemos a cofradías y hacemos ciertos esfuerzos para conseguir sacar un día al año a los titulares a las calles de nuestros pueblos. Yo llevo casi toda mi vida perteneciendo a una cofradía (hoy en día pertenezco a tres) y son muchas las anécdotas y los buenos momentos que podría contar y por los cuales merece la pena pertenecer a esta comunidad cristiana y en concreto a una cofradía.
Voy a contar con brevedad la historia de un amigo que es hermano de una de mis cofradía y que trabajamos codo con codo para sacar a la calle como costaleros a nuestro titular. Este chaval me contaba hace unas semanas que gracias a la cofradía era la persona que es hoy en día. Comentaba que hace años tuvo que pedir dinero a otro hermano costalero nuestro porque estaba enganchado a la coca y necesitaba comprar. Nuestro compañero le prestó ese dinero. Me seguía contando que aún no se lo ha devuelto porque desde ese día dejó la coca y que no se lo va a devolver en la vida porque gracias a deberle ese dinero al otro compañero no ha vuelto a comprar nunca más. Y me contaba que gracias a la hermandad y esta persona en concreto ha conseguido olvidarse de ese mundo y su vida va por mucho mejor camino. Desde luego que así es, doy fe de ello.
Cosas como esta ya justifican para mí el pertenecer a una cofradía y me siento orgulloso de poder decirlo bien alto a todo el que haga falta. Podría contar más anécdotas similares, o podría ponerme a enumerar la cantidad de buenos amigos que he hecho gracias a la vida cofrade, o podría tratar de expresar los sentimientos que me invaden cuando veo mis titulares en la calle, pero no terminaría en un día. Esto es libre, la persona que quiere cree y es de una cofradía y la que no, como si no se molesta ni en ver una procesión. Pero ya digo, para mí está más que justificado por todas mis experiencias ser creyente, cristiano y cofrade.
Voy a contar con brevedad la historia de un amigo que es hermano de una de mis cofradía y que trabajamos codo con codo para sacar a la calle como costaleros a nuestro titular. Este chaval me contaba hace unas semanas que gracias a la cofradía era la persona que es hoy en día. Comentaba que hace años tuvo que pedir dinero a otro hermano costalero nuestro porque estaba enganchado a la coca y necesitaba comprar. Nuestro compañero le prestó ese dinero. Me seguía contando que aún no se lo ha devuelto porque desde ese día dejó la coca y que no se lo va a devolver en la vida porque gracias a deberle ese dinero al otro compañero no ha vuelto a comprar nunca más. Y me contaba que gracias a la hermandad y esta persona en concreto ha conseguido olvidarse de ese mundo y su vida va por mucho mejor camino. Desde luego que así es, doy fe de ello.
Cosas como esta ya justifican para mí el pertenecer a una cofradía y me siento orgulloso de poder decirlo bien alto a todo el que haga falta. Podría contar más anécdotas similares, o podría ponerme a enumerar la cantidad de buenos amigos que he hecho gracias a la vida cofrade, o podría tratar de expresar los sentimientos que me invaden cuando veo mis titulares en la calle, pero no terminaría en un día. Esto es libre, la persona que quiere cree y es de una cofradía y la que no, como si no se molesta ni en ver una procesión. Pero ya digo, para mí está más que justificado por todas mis experiencias ser creyente, cristiano y cofrade.
domingo, 13 de marzo de 2011
CARNAVAL
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| Chirigota gaditana "Ricas y Maduras" |
Pero no todos se encuentran como yo. Ayer y después de una semana de fiesta a diario (yo tampoco puesto que por motivos de estudios no he estado toda la semana en mi pueblo) se notaba en las caras de le gente que los días de carnaval han sido "duros" para con nuestros cuerpos y estaban pasando factura. Sí que es verdad que tampoco perdemos la sonrisa porque disfrutamos y mucho con esta fiesta, pero las hojeras (por ejemplo) delatan el cansancio. Y pongo la mano en el fuego y sé que no me quemo a que aún así un nutrido grupo de gente ha terminado a eso de las 8.30 o 9 de la mañana comiendo pasta en casa de una gran carnavalera.
No me quiero alargar mucho entre otras cosas porque estoy hablando algo que seguramente no interese a los poquitos lectores que por aquí pasan. Así que para terminar acabaré diciendo que no sé que es lo que tiene esta fiesta, que a la persona que la prueba le atrapa. Y aunque todos los años cueste pillar un resfriado, anginas, pedir una semana de vacaciones en el trabajo (lo hace muuucha gente), muchos calentamientos de cabeza, ... seguro que el año que viene estaremos al pie del cañón para meternos en el papel del disfraz que elijamos y disfrutar de un ambiente inmejorable.
Una vez acabado el carnaval, a vivir la cuaresma (aunque le hayamos quitado tres días de su tiempo con los placeres de Don Carnal).
Saludos.
lunes, 21 de febrero de 2011
LA LECTURA
Desde luego que yo no soy la persona que más lee del mundo ni mucho menos. Más bien podría decir todo lo contrario, que leo poco. Pero el que yo no sea un gran lector de libros no quiere decir que no sepa apreciar las virtudes de la lectura.
La lectura tiene una magia que no la podemos comparar con nada. Cuando empezamos un libro y comenzamos a adentrarnos en la historia, nosotros mismo creamos la imagen de lo que vamos leyendo en nuestra cabeza de forma tan personal que para cada persona un mismo libro puede ser diferente. Como vas cayendo en ese mundo que creó un autor pero a la que cada uno le da su toque personal.
Ir pasando las páginas una a una sin querer parar de leer porque estás inmerso en una historia, en un entorno, en otro mundo del que no quieres salir; y dormirte a altas horas de la madrugada y ya porque se te cierran los ojos y no eres capaz de seguir el hilo de la historia del cansancio, que si no seguirías más y más.
Mientras escribo este post no puedo más que pensar que soy un poco necio. Sé que me gusta la lectura y la practico poco. Así que voy a intentar hacer un esfuerzo por leer más y disfrutar al máximo de un gran placer como puede ser acostarse con la luz de una mesita de noche enfocando un libro mientras te adentras en ese mundo al que el autor intenta llevarte. Y luego directamente a dormir y a veces a soñar con una sensacional historia que has dejado encima de la mesita de noche.
PD: No es la primera vez que lo digo y la verdad que ando muy liado. Pero intentaré pasar por aquí mucho más frecuentemente para que no me olvidéis. Saludos a todos.
La lectura tiene una magia que no la podemos comparar con nada. Cuando empezamos un libro y comenzamos a adentrarnos en la historia, nosotros mismo creamos la imagen de lo que vamos leyendo en nuestra cabeza de forma tan personal que para cada persona un mismo libro puede ser diferente. Como vas cayendo en ese mundo que creó un autor pero a la que cada uno le da su toque personal.
Ir pasando las páginas una a una sin querer parar de leer porque estás inmerso en una historia, en un entorno, en otro mundo del que no quieres salir; y dormirte a altas horas de la madrugada y ya porque se te cierran los ojos y no eres capaz de seguir el hilo de la historia del cansancio, que si no seguirías más y más.
Mientras escribo este post no puedo más que pensar que soy un poco necio. Sé que me gusta la lectura y la practico poco. Así que voy a intentar hacer un esfuerzo por leer más y disfrutar al máximo de un gran placer como puede ser acostarse con la luz de una mesita de noche enfocando un libro mientras te adentras en ese mundo al que el autor intenta llevarte. Y luego directamente a dormir y a veces a soñar con una sensacional historia que has dejado encima de la mesita de noche.
PD: No es la primera vez que lo digo y la verdad que ando muy liado. Pero intentaré pasar por aquí mucho más frecuentemente para que no me olvidéis. Saludos a todos.
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